
Situación de consulta (II): mujer, alrededor de los treinta, convive con su pareja desde hace cuatro años. Ha perdido la ilusión por la pareja, ya no le atrae físicamente, no mantienen relaciones sexuales, pero sin embargo conviven perfectamente. ¿Ha pensado terminar la relación, dejar de vivir juntos? \»Lo he pensado, pero yo le quiero mucho. Lo que ocurre es que ya no es lo de antes. Ahora somos sobre todo amigos. Pero me atrae otra persona y ahora me siento mal\».
No son éstos los únicos casos, pero son dos buenos ejemplos de casos en los que, sin haber peleas, desengaños o grandes conflictos, la llama del amor parece haberse acabado. Y cada vez llegan a mí, tanto profesional como personalmente, más casos de este tipo. ¿Qué está pasando?
El psicólogo norteamericano Robert Sternberg formuló una teoría sobre el amor que quizá nos pueda ayudar a entender un poco estas situaciones (no necesariamente recoge todos los aspectos del amor, pero es una buena referencia a la hora de entender ciertos problemas). Así, definió los distintos tipos de amor en función de la combinación de tres elementos esenciales: intimidad (sentimientos que promueven al acercamiento, la vincualción), pasión (intenso deseo de unión con el otro) y compromiso (decisión de amar al otro y mantener ese amor). De esta manera, surgen siete tipos diferentes de sentimientos:
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Cariño: el sentimiento íntimo de las verdaderas amistades, un vínculo de cercanía sin pasión física ni compromiso a largo plazo.
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Encaprichamiento: o \»amor a primera vista\». Carece de intimidad y compromiso, por lo que puede desaparecer en cualquier momento.
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Amor vacío: unión por compromiso, sin pasión ni intimidad (bien porque aún no existen, como en los matrimonios \»arreglados\», bien porque se perdieron), pero hay una sensación de respeto y reciprocidad.
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Amor romántico: Unión emocional y física, mezcla de intimidad y pasión.
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Amor sociable: Unión por intimidad y compromiso, pero sin pasión. Es común en personas que comparten la vida, aunque no existe deseo sexual ni físico, como en la familia y en los amigos profundos.
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Amor fatuo: Se da en relaciones en las que el compromiso es motivado en su mayor parte por la pasión, sin intimidad real.
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Amor consumado o completo: Sería la relación ideal hacia la que todos quieren ir pero que aparentemente pocos alcanzan.
Sin embargo, Sternberg señala que mantener un amor consumado puede ser aún más difícil que llegar a él, y que los componentes del amor deben traducirse en acciones. El amor completo puede no ser permanente si no es alimentado de acciones día a día, hora a hora. Si pierde alguno de sus componentes, se transformará en otra de las formas del amor, pero esto no quiere decir necesariamente que esta forma sea la que buscan las partes de la pareja. ¿Qué ocurre entonces? No hay una respuesta única, porque cada pareja y cada ser humano son únicos y deciden qué desean para su vida, pero cada vez con mayor frecuencia me encuentro con parejas varadas en un amor sociable, en el mejor de los casos, pero que se sienten desagraciadas. Han perdido la pasión, el deseo, el misterio. Y ya digo que éste es el mejor de los casos, ya que otras veces las relaciones han perdido incluso la intimidad y se matienen por compromiso…
¿Qué hacer? Sternberg nos lo deja claro: ACTUAR. Pudiera ser que llegáramos tarde, o que esa relación ya no nos compensara mantenerla por alguna razón (la experiencia me dice que la razón principal de no mantenerla es que se ha entablado una relación nueva). En cualquier caso, la lección es válida para cualquier relación amorosa (no necesariamente de pareja) que establezcamos, y sobre todo si aspiramos a mantener una relación de amor completo. El amor no cambia, sus componentes no se pierden por \»usarlos\», como decía la canción, sino al contrario. Quizá la pasión sea el ejemplo más claro, aunque ocurre lo mismo con la intimidad y el compromiso: todos los componentes del amor deben ser mimados, actualizados, llevados a la práctica en acciones cotidianas y no tan cotidianas. Establecer una relación \»ideal\» y echarnos a dormir es una garantía prácticamente segura de que no se mantendrá tal como la queríamos, y de que tras su cambio habrá desilusión, dolor, tristeza.
Bien es cierto que hay personas que son felices con otros tipos de amor, y a las que no parece resultarles negativa la pérdida o cambio de alguno de los componentes de la relación. Estas personas serán felices con lo que tengan, lo cual redundará en su bienestar, pero mi experiencia me dice, también, que son las menos…
Una sugerencia:
¿Qué acciones has llevado a cabo para mantener tu amor despierto? ¿Quieres compartir alguna de ellas?
«Sin expresión, hasta el amor más grande puede morir» (R. Sternberg).
(Agradecimientos a www.wikipedia.org por el estupendo resumen de la teoría de R. Sternberg en español)
Bueno como dice Fernando Vallespín catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, "el amor es como la política, los dos primeros hay pasión, luego ya solo queda el cariño."
Gracias Paz, interesante planteo.
Siempre pienso que cada caso es único, pero si puedo decir algo respecto del amor. Creo que el amor solo se alimenta de amor, y eso conlleva necesariamente compromiso.
Gracias por compartir. Mirta
si, el amor, como las flores, si no lo riegas todos los dias se muere. Cada situacion es diferente cada persona un mundo. Las relaciones son complicadas ya de por si. Y si le sumamos que hoy dia no se tienen casi ninguna clase de valores…..tenemos un coctel mortal de necesidad….en fin. Buen post.
bezizzzz
Jorge y July bienvenidos y gracias por dejarnos vuestros comentarios!
Mirta es grato volver a leerte!
Y respondiendo a la pregunta que nos lanza Paz, puedo aportar desde mi experiencia personal, tras 15 años con la misma persona, una hija + otra por llegar, que lo mas importante para alimentar el amor, como ya bien sabemos, es:
– la escucha y la comunicación, el respeto como base y el compromiso-elección-decisión de estar juntos, los proyectos comunes sin que se disparen hacia horizontes diferentes (para ello es necesario comunicarse y consensuar), los proyectos individuales apoyados y también consensuados, la cooperación y el reparto de tareas y funciones, la conciencia de que la rutina puede caerse encina y para ello, cada tanto, hacer un paréntesis para la reflexión y diálogo sobre cómo estamos, que necesitamos como personas individuales y como pareja, que nos pasa, que deseamos. Regalar a la otra persona lo que sabemos, no lo que creemos, que necesita, y para esto es necesario el previo entendimiento y mutuo conocimiento. A veces es necesario pedir lo que necesitamos, sin caer en rodeos, mensajes indirectos ni orgullo. y por supuesto el acercamiento afectivo-sexual. Y mucho, mucho más… de fácil no tiene nada.
Un abrazo!
No, definitivamente no es fácil, ¿pero qué cosa de las que valen la pena en la vida lo es? A veces parece que, como las películas se acaban normalmente en el momento del beso idílico, una vez llegados a este punto, ya no hay nada más que hacer. ¿Y qué pasa cuando la pasta de dientes se queda abierta? ¿Y cuándo los calcetines aparecen en el salón? Da la sensación que emparejarse es lo difícil, pero es más bien mantenerse en pareja lo complicado, y es a lo que no nos enseña nadie…
Gracias a todas y todos por sus comentarios. Un abrazo grande.
El amor es una energía renovable, como la luz del sol, la fuerza heólica o las fuerzas de las mareas. Así como la luz del sol se mantiene y crece por la infinita reproducción de explosiones dentro de la estrella, el amor se renueva y sobrevive en cada relación, en cada pareja por la aparición incesante de nuevos motivos. Los matrimonios que se muestran como un amor perdurable lo son porque siempre tienen motivo de crear algo nuevo a la sombra de su amor. Cuando el supuesto amor ha nacido de un improntu, de un flechazo, no subsistirá a menos que cada miembro de la dupla encuentre siempre razones y experiencias que motiven un resurgir. Si lo comparáramos con la electricidad el amor se parece a la forma alterna con picos y descensos, cuyo promedio es la constancia. Si en cambio pretendemos que sea como la corriente continua corre el riesgo de caer bruscamente. Este enfoque fisicobiológico quizás sea una derivada de mi propia formación profesional pero también es cierto que el hombre esta inserto en la naturaleza y en la sociedad e interactúa con los fenómenos naturales y sociales permanentemente. La expresión más hermosa del amor es la poesía cotidiana.
Un saludo.
Carlos
Gracias Carlos, me ha gustado mucho la comparación que haces con la electricidad:
"Si lo comparáramos con la electricidad el amor se parece a la forma alterna con picos y descensos, cuyo promedio es la constancia".
Me quedo con ella para mi propio registro y referencia. Efectivamente en un relación hay altos y bajos, o picos y descensos. Es necesario saberlo para no tirar la toalla cuando transitamos por "un descenso de energía".
¿Será la constancia otra de las claves?
Lo que me queda resonando, tras leer todo lo dicho sobre este post, son tres frases que quiero rescatar:
– la decisión de amar y mantener
– la constancia a pesar de los picos y descensos
– tener motivos para crear algo nuevo o diferente.
Gracias por seguirnos!